www.iesmajuelo.com ...
Domingo, 30 de noviembre
Gines - Sevilla, Temperatura: 10.48 ºC, Humedad: 88 %, Presión: 1017 mbar, Viento: 3.09 km/h

Inauguración curso 25/26. Intervención de D. Coradino de la Vega

     Autoridades, compañeros, queridos alumnos:

     Un día, en el mar, dos peces jóvenes se cruzaron con un pez viejo, que les preguntó: “¿Cómo está el agua?”. Los peces jóvenes se miraron extrañados, pasaron sin responderle y, cuando ya habían perdido de vista al pez anciano, uno le preguntó al otro: “¿Pero qué es el agua?”.

     Actualmente, parece que viviéramos dos realidades paralelas. De un lado, está la que podríamos llamar realidad real, que es el mundo tal y como lo vemos, las relaciones que tenemos con los demás, las cosas que suceden dentro y fuera de nosotros. Y, de otro, está la realidad virtual, es decir, el mundo que vemos a través de las pantallas, la forma que tenemos de relacionarnos por medio de YouTube y las redes sociales, que ya forma tanto parte de nuestra vida como la realidad real. En el marco de la realidad virtual no hay más horarios que los que unos padres responsables hayan podido limitar. El éxito parece instantáneo: uno ve el cumpleaños de Lamine Yamal, las melenas largas y brillantes de los influencers, los memes que se viralizan en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, la realidad real parece un mundo aburrido, lleno de reglas y de clases y de un supuesto esfuerzo que puede hacer ChatGPT en un pispás.

     No hay punto de comparación, dirá cualquier pez joven al que preguntemos. Pero a veces sucede que la realidad virtual nos juega una mala pasada y nos pone la vida patas arriba: una foto que alguien sube y que jamás se debió subir, un insulto que te ridiculiza delante de tus amigos, un video que hubiésemos preferido no ver, un meme que se burla del más débil, de la menos favorecida. En casos así, uno se siente confuso y perdido, y entonces busca refugio y ayuda en la realidad real. Si vivimos demasiado sumergidos en la realidad virtual puede que llegue un momento en el que nos ocurra como a los dos peces jóvenes: que dejemos de saber qué es el agua, que en el cuento viene a significar -como creo que habréis adivinado- la realidad real, la vida.

     En un comienzo de curso que siempre trae alguna promesa bajo el brazo, alguna ilusión, alguna expectativa, quizás estaría bien que nos preguntáramos qué es el agua y qué queremos hacer nosotros dentro de ella. Y para descubrirlo, tendremos que levantar la mirada de la pantalla y dirigirla al mundo; abrir las ventanas de nuestros sentidos. Entonces tal vez nos demos cuenta de que la vida es un milagro continuo, algo maravilloso que no tenemos derecho a desaprovechar. No todos estamos obligados a ser los mejores en todo. A veces, es preferible bajar el listón a cambio de ser más felices. Y el estudio no puede ser solo un camino para sacar buenas notas: más importante es la curiosidad por aprender, por saber mejor en qué consiste el agua para poder desenvolvernos con agilidad en ella y que no se burlen de nosotros.

     Quizás no sería mal propósito para este comienzo de curso: levantar los ojos del móvil y atrevernos a mirar el mundo. Quizás, al hacerlo, nos encontremos con otros ojos, con una sonrisa.

     Muchas gracias.

 

Volver a las novedades

 

El Majuelo. Enrique Granados, 43. 41960 Gines. Sevilla. Telf: 955622592 RCJA: 380592, Fax: 955622598 RCJA: 380598 ©®