Nueva ubicación para el servidor IES Majuelo
Fue a finales de noviembre de 2002 cuando instalamos el servidor iesmajuelo en la que hasta ahora había sido su única ubicación. Concretamente en uno de los talleres del Centro -el taller Argos- porque se pensó que ese era el lugar más adecuado atendiendo a la ubicación previa de otros componentes que ya existían y que daban soporte a la red del Centro (como el router ADSL, los diferentes switch o el SAI).
Un primer problema que se presentó con esta ubicación era que, al estar situada en la planta alta del edificio, llegando el mes de mayo la temperatura comenzaba a tomar valores "preocupantes", y no digamos ya a mediados de agosto cuando el Centro permanece cerrado y el calor se hace insoportable en ese taller.
Como primera solución a este problema, en mayo de 2005 ideamos un sistema de refrigeración un tanto artesanal -pero muy económico- que si bien funcionaba correctamente, no era capaz más que de bajar la temperatura del servidor entre 5 y 6 grados con respecto a la temperatura ambiente.
Tras un par de años funcionando de esa forma, en junio de 2007 de nuevo ideamos y le añadimos otra forma de refrigeración -esta vez bastante más elaborada-. Desde luego en esta ocasión la temperatura se podía mantener en los márgenes que se deseaba, pero el montaje de este sistema de refrigeración había que hacerlo "a mano" cada año al llegar el final de las clases y deshacerlo de nuevo en septiembre para hacer un uso normal del taller e impartir clases en él.
Aún así, todo esto sólo resolvía -con más o menos trabajo- el problema de la refrigeración del servidor en esa ubicación, pero había otro problema de más difícil solución. Y es que no hay que olvidar que los servidores, al estar ideados para funcionar en centros de cálculo y lugares más "apropiados" que un taller de informática de un Centro educativo, suelen hacer más ruido del razonable (desde luego mucho más que un ordenador "normal"). Dicho de otra forma, seguro que todos los alumnos y profesores que han pasado por el taller en donde estaba situado el servidor para recibir o impartir sus clases aún recuerdan perfectamente haber sufrido el molesto zumbido de las turbinas de refrigeración del servidor que no paran ni de día ni de noche.
Para resolver este último problema se han barajado algunas alternativas (como mover el servidor al pasillo anexo al taller, "encerrarlo" en un armario o "acotar" una zona del taller, insonorizarla y dejar el servidor aislado en ella) pero finalmente se ha decidido desplazarlo a la planta baja y situarlo en un lugar reservado y con buena refrigeración... y qué mejor sitio que dentro de uno de los servicios a la espalda del departamento de orientación :-)
En principio puede chocar semejante ubicación, pero lo cierto es que es un lugar estupendo para lo que buscábamos. Por una parte ese servicio apenas tiene uso -así el servidor permanece más aislado-, aunque si se quiere usar sólo habrá que "soportar" el zumbido de las turbinas un rato.
Por otra parte, está lo suficientemente cerca de su antigua ubicación como para que mover los muchos cables que necesita el servidor del antiguo lugar al nuevo no haya sido demasiado complicado (si, ese servicio está en otra planta del edificio, pero está casi debajo del taller que antes ocupaba). Y otra cosa mejor aún, al ser un servicio dispone de un sistema de ventilación para él sólo con salida directa a la azotea del edificio, lo que unido a su ubicación en la planta baja hace que permanezca a una temperatura más que razonable incluso en verano y sin siquiera tener que usar aire acondicionado. Resumiendo, un sitio estupendo para una máquina.
Es cierto que ha habido que acondicionar el servicio de forma adecuada: Se ha cortado parte de su pared para encastrar el servidor en ella, se ha llevado electricidad, se han ubicado algunas baldas para soportar el router ADSL y el SAI, se han colocado rejillas en los bajos de su puerta para que ventile mejor, se ha diseñado un soporte para mantener el servidor vertical en lugar de horizontal como estaba antes y algunas cosas más, pero la primera impresión es que realmente ha merecido la pena el esfuerzo pues actualmente -y en pleno verano- su temperatura se mantiene en márgenes muy razonables sin usar aire acondicionado y sobre todo el problema del ruido ha desaparecido para siempre del taller.